Comunidad de Bienes

equipo1Una Comunidad de Bienes es la forma más sencilla de unirse varias personas para iniciar un negocio conjunto.

Quizá estemos más acostumbrados a utilizar la forma jurídica de sociedad, ya sea civil o mercantil, pero una Comunidad de Bienes también puede explotar un negocio.

La constitución de una Comunidad de Bienes requiere menos formalidad que la de una Sociedad Limitada, y por tanto es mucho más económica. No necesita un capital social mínimo (a diferencia de los 3.000 € de la S.L.) y tampoco tiene que hacerse ante Notario. Basta con un contrato privado para la constitución, que deberá presentarse después ante la Hacienda autonómica para liquidar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y para que tenga efectos frente a terceros.

A partir de ese trámite, la Comunidad de Bienes podrá tener un CIF propio y presentar su alta censal para el ejercicio de la actividad empresarial o profesional que pretenda desarrollar.

Hay otras dos diferencias importantes entre la Comunidad de Bienes y la Sociedad Limitada que deben valorarse a la hora de planificar una actividad empresarial entre varias personas:

  • La responsabilidad: en el caso de una sociedad mercantil los socios no tendrán más responsabilidad que la de sus aportaciones sociales en el momento de la constitución, y no responderá nunca por las deudas contraídas por la sociedad con terceros.

En el caso de la Comunidad de Bienes, los comuneros serán responsables de las deudas contraídas por la comunidad frente a terceros (proveedores, acreedores, etc.).

  • La tributación: las sociedades pagarán Impuesto de Sociedades, pero en el caso de las Comunidades de Bienes el resultado de las mismas se imputará a sus socios en su Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

¿Esto es más o menos ventajoso? Está claro que dependerá del nivel de beneficios en el que estemos, para determinar si compensa más pagar Impuesto de Sociedades o I.R.P.F.

En definitiva, es importante planificar adecuadamente el inicio de una actividad profesional o empresaria valorando las distintas opciones posibles y las consecuencias de una u otra forma jurídica, para elegir aquella que más nos convenga.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *